Cambiando la narrativa: un movimiento para eliminar la terminología «deshumanizante» para los inmigrantes

Todos hemos oído estos términos. Ya sea para referirse a una persona como «ilegal» o a leyes que clasifican a los no ciudadanos como «extranjeros», el lenguaje utilizado para describir a los inmigrantes conlleva un estigma. Sin embargo, recientemente está ganando aceptación un movimiento para modernizar estos términos. 

Historia de la terminología sobre inmigración 

El lenguaje de la ley de inmigración tiene sus raíces en sularga historia. El uso de la palabra «extranjero» para describir a las personas de otros países se remonta al siglo XVII, cuando William Blackstone utilizó el término en susComentarios sobre las leyes de Inglaterra. Es comprensible que, cuando los expatriados británicos formaron las primeras colonias en América del Norte, este término los acompañara al Nuevo Mundo. 

De hecho, la primera legislación que abordó el tema de la inmigración en los Estados Unidos utilizó el término «extranjero» para describir a las personas de otros países. El término se utilizó ampliamente en laLey de Naturalización, aprobada en el primer Congreso de los Estados Unidos, así como en las infamesLeyes de Extranjería y Sedición, aprobadas en 1798. 

Sin duda, la ley de inmigración moderna se vio influida por la aprobación de la Ley de Inmigración y Nacionalidad (INA) en 1965 por parte del presidente Lyndon Johnson. Al promulgar la INA, el presidente Johnson abolió en gran medida las restricciones de cuotas injustas basadas en los países de origen de los inmigrantes. Al hacerlo, la ley restringió por primera vez la inmigración de los países del hemisferio occidental a los Estados Unidos, lo que dio lugar a un aumento de la inmigración procedente de México y Centroamérica.

Sin duda, a lo largo de la historia de Estados Unidos, la legislación en materia de inmigración ha abordado muchas cuestiones urgentes y controvertidas. Y en los últimos años, han surgido cada vez más preguntas sobre el papel que desempeña el lenguaje en la configuración del discurso sobre la inmigración.

Cambiando la narrativa 

La política reciente de Estados Unidos ha dado lugar al uso generalizado del término «inmigrante ilegal». En 2010, el Centro de Investigación Aplicada, ahora conocido como Race Forward: The Center for Racial Justice Innovation, lanzó la campaña«Drop the I-Word» (Elimina la palabra que empieza por I). Al instar a los medios de comunicación a reconsiderar el uso del término «ilegal» para describir a los inmigrantes, el movimiento sigue tratando de abordar el estigma asociado a dicho término.

En 2013, el movimiento para acabar con el uso de términos estigmatizantes consiguió una victoria cuando Associated Pressactualizó su libro de estilopara prohibir expresiones como «extranjero ilegal» o «inmigrante ilegal». 

La jueza del Tribunal Supremo Sotomayor se mostró de acuerdo con estos cambios en 2014,señalando su preferenciapor utilizar el término «inmigrantes indocumentados» para describir a las personas nacidas en el extranjero que entran en Estados Unidos sin permiso. Señaló que «llamarles extranjeros ilegales me parecía y me sigue pareciendo insultante». 

Respuesta legislativa

Los legisladores estadounidenses se han sumado recientemente a esta causa. En 2015, el congresista Joaquín Castro, de Texas, presentó unapropuestapara eliminar la expresión «extranjero ilegal» de las leyes federales y sustituirla por «ciudadano extranjero indocumentado». 

A principios de este año, el presidente Bidenpropuso un cambio similaren una amplia reforma legislativa en materia de inmigración. Sin duda, la propuesta contrasta radicalmente con la postura de su predecesor, quienfomentabael uso del término «ilegal» para referirse a los trabajadores indocumentados. 

Más recientemente, algunos legisladores estatales están siguiendo su ejemplo. Hasta la fecha, California y Colorado son losúnicos dos estadosque han promulgado dicha legislación. 

Queda por ver si el movimiento para cambiar la narrativa obtendrá una aceptación generalizada. Sin embargo, parece que los esfuerzos por eliminar el lenguaje deshumanizante están ganando cada vez más aceptación. 

Para obtener más información sobre esta publicación de blog, o si tiene otras preocupaciones migratorias, no dude en ponerse en contacto conmigo en rglahoud@norris-law.com o al (484) 544-0022.

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