Tras el programa DACA, la Administración Trump sopesa poner fin al estatus de protección temporal
El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de los Estados Unidos ha declarado que en breve emitirá un comunicado sobre el futuro del Estatus de Protección Temporal, más conocido como «TPS», para varios países del Caribe, América Central y África, lo que podría poner a cientos de miles de personas en riesgo de ser deportadas. Esto se produce tras la decisión de la Administración Trump de poner fin al programa DACA, que protegía de la deportación a las personas que entraron en el país cuando eran niños.
Al igual que el DACA, el TPS es una suspensión temporal de la deportación y otorga autorización para trabajar mientras el estatus está vigente. Se aplica a personas de países específicos, que llegaron a los Estados Unidos durante períodos turbulentos en sus respectivos países de origen y, en su mayoría, han estado en los Estados Unidos durante varios años. Por ejemplo, las personas de El Salvador deben haber ingresado a los Estados Unidos antes de marzo de 2001 (después de un devastador terremoto); las personas procedentes de Somalia en septiembre de 2012 (tras años de guerra civil); y las personas procedentes de Haití en julio de 2011 (también tras un terrible terremoto). En total, diez países tienen actualmente la designación TPS: El Salvador, Haití, Honduras, Nepal, Nicaragua, Somalia, Sudán, Sudán del Sur, Siria y Yemen.
Estas designaciones las realiza el Poder Ejecutivo, y la Administración Trump está evaluando ahora qué países, si los hay, permanecerán en la lista del TPS. Un cambio sustancial en la designación del TPS tendría efectos inmediatos y tangibles. Actualmente, más de 300 000 personas que viven y trabajan en los Estados Unidos tienen TPS, y un gran porcentaje de ellas proceden de El Salvador. La eliminación del TPS causaría una interrupción brusca de la mano de obra. Según el Centro de Estudios Migratorios, hay más de 10 000 empleados con TPS en cada una de las áreas de empleo de la construcción, la restauración y los servicios alimentarios, la jardinería y el cuidado de niños, y casi 10 000 en las tiendas de comestibles. Además, debido a que los requisitos para residir en los Estados Unidos son tan largos para ciertos países, muchos beneficiarios del TPS han estado en los Estados Unidos durante 10, 20 o más años, y son padres de más de 270 000 niños nacidos en los Estados Unidos y ciudadanos estadounidenses, un hecho que sin duda complica la cuestión de la terminación del TPS y la consiguiente deportación.
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